Aportes de la Bioética en tiempos de Pandemia

La magnitud de la pandemia del COVID-19, puede ser comparado con un tsunami que emerge con una potencia impredecible y difícil de controlar, produce la mayor crisis desestabilizadora de todo sistema sanitario, político, social, económico, la cotidianidad del  ciudadano y el futuro de todos. Ante lo cual se presentan más preguntas que respuestas generando incertidumbre con sus deletéreas consecuencias: desconfianza, inseguridad, desorientación, ansiedad, miedo. Pregunta ¿dónde está la incertidumbre? Principalmente, en la información y la verdad, cuando no cumplen   su debida función. En Bioética, es  pilar del consentimiento y del principio de autonomía, esencial para la toma de decisiones en una situación determinada. Su aprovechamiento racional es la base del conocimiento, y es un derecho humano fundamental. En consecuencia, las personas tienen derecho al acceso a la información, informar y ser informado para ejercer la libertad de pensamiento y expresión.

Con base a la información, los hechos demuestran que en diferentes aspectos de la pandemia se identifican: imprecisiones en cuanto al origen de la enfermedad con teorías sobre la misma. En el análisis estadístico no se utiliza el R0, valor indispensable, para conocer, orientar y hasta predecir la pandemia para establecer las estrategias para el control de la epidemia y se miente en cuanto a los resultados. En el sistema sanitario, sin apego a protocolos de diagnóstico, tratamiento e investigación. La OMS desvirtuando su rol como gestor en   políticas de prevención, promoción e intervención a nivel mundial en la salud con el reconocimiento tardío de la pandemia y contradicción del uso de mascarillas y favorecer la Infodemia. La Bioética aporta la reflexión con deliberación de principios, valores y las consecuencias de las decisiones, con apego a una ética de mínimos de justicia y no maleficencia al   imperar el bien común sobre lo individual y el respeto a la dignidad.