Desnutrición y Pandemia: combinación peligrosa

En situaciones de pandemia, se incrementa la malnutrición especialmente por déficit producto primordialmente de la Inseguridad alimentaria generada por múltiples factores, como: disminución de la producción de alimentos, disminución del transporte de alimentos (nacional o internacionalmente) disminución de la calidad de los alimentos, crisis económica (inflación, escasez) disminución de los subsidios o acceso a grupos vulnerables. Todo conlleva a un altísimo riesgo global de desnutrición por déficit. Nuestro país, antes de la pandemia, sufre una grave crisis socioeconómica, con 79% de los hogares en pobreza critica y 74% en inseguridad alimentaria moderada y severa. Por lo cual, se estiman las consecuencias de la pandemia como desbastadoras.

Muchos organismos internacionales están tomando medidas para incrementar la ayuda a los grupos vulnerables, para evitar un incremento de las enfermedades asociadas a la malnutrición y un mayor riesgo de transmisión intergeneracional del déficit alimentario.

En vista de la prolongación de la pandemia, se ha evidenciado en nuestra población pediátrica, una pérdida de los hábitos saludables en el hogar, con alteraciones de los horarios de comida y sueño, disminución significativa de la actividad física y recreativa. Sin contar con la disminución de la asistencia a las consultas de control pediátrico; situación que en conjunto incrementa el riesgo a la detección tardía de las enfermedades asociadas a la malnutrición y retardo del crecimiento.

Por otro lado, se ha evidenciado un incremento significativo del tiempo de pantalla en la población pediátrica, factor de riesgo importante para el sedentarismo y obesidad. No sólo por el mayor tiempo de permanencia en el hogar, sino por asignación de actividades docentes y académicas, que se realizan a través de internet.

Es importante corregir los hábitos de alimentación en la población infantil y suplementarlos, en aquellos casos que se requiera, ya que el déficit o el exceso incrementan la severidad y las complicaciones del Covid 19. Por lo cual los médicos pediatras debemos:

  • Promover campañas de educación alimentaria familiar, para evitar la malnutrición en el hogar,
  • Contactar a los pacientes en riesgo y verificar su estado actual TELEMEDICINA

 

  • Educar a los padres y reforzar las normas de alimentación y hacer las correcciones pertinentes
  • Fomentar la actividad física y recreativa

-Nutrición pediátrica en el Marco de covid-19 ARCHIVOS VENEZOLANOS DE PUERICULTURA Y PEDIATRÍA 2020; Vol 83 – Suplemento 2: 60 – 65

-Systematic review of COVID-19 in children shows milder cases and a better prognosis than adults https://doi.org/10.1111/apa.15270

-Nutrition, immunity and COVID-19 http://dx.doi.org/10.1136/bmjnph-2020-000085

-COVID-19 pandemic and mitigation strategies: implications for maternal and child health and nutrition https://doi.org/10.1093/ajcn/nqaa171

-Feeding Low-Income Children during the Covid-19 Pandemic https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMp2005638

-Nutrition support in the time of SARS-CoV-2 (COVID-19) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7132492/

-Obesity ‑ a risk factor for increased COVID‑19 prevalence, severity and lethality (Review)  https://doi.org/10.3892/mmr.2020.11127