Manejo de la insuficiencia respiratoria en COVID 19

En el caso de infecciones por SarsCov-2, se produce un proceso inflamatorio pulmonar local, reflejado en disminución de PO2, que puede evolucionar hasta el deterioro de la función respiratoria, en donde la clínica no refleja el compromiso de intercambio gaseoso y la afectación del parénquima pulmonar, ocurriendo disociación clínico radiológica, siendo la imagenología mas aparatosa que los signos clínicos.

En el consenso de Berlín se establece la clasificación para adultos y en las conclusiones de la conferencia de consenso sobre lesión pulmonar aguda pediátrica (PALICC), en ella se clasifica el SDRA en tres niveles de gravedad dependiendo de las cifras de saturación de oxígeno por pulso y fracción inspirada de oxígeno (S/F). siendo leve cuando S/F es igual o mayor a 235, moderada S/F 150+-235 y grave se S/F es menor de 150.

En caso de SDRA por COVID-19 no se aconseja uso de cánulas nasales de alto flujo ni la ventilación mecánica no invasiva porque retrasa la ventilación protectora y expone al equipo de salud a los aerosoles del virus. El aporte de oxigeno por cánula nasal de alto flujo o el soporte ventilatorio no invasivo solo deben realizarse en ambientes con ventilación adecuada o con sistemas de presión negativa, y cuando todo el personal tiene disponible y usa equipo de protección personal contra aerosoles.

Los  parámetros ventilatorio se indicarán siguiendo las sugerencias para manejo del síndrome de distrés respiratorio, donde se aconseja estrategia de ventilación protectora del pulmón, volúmenes corrientes bajos 4-8 ml/KG, PEEP optima, estableciendo mantener saturación de oxígeno en 90%, PO2 PCO2 permisivo según estabilidad hemodinámica.

También se ha descrito como tratamiento complementario la posición prona, aporte de líquidos con cautela y el uso de dexametasona. La oxigenación por membrana extracorpórea no se ha precisado su recomendación.