Otitis Media con efusión: lineamientos en el manejo actual

La otitis media con efusión (OME) es definida como la presencia de líquido en el oído medio, sin síntomas ni signos de infección aguda..

La OME puede ocurrir espontáneamente debido a disfunción de la trompa de Eustaquio o como respuesta inflamatoria secundaria a una OMA. La mayoría de los episodios se resuelven espontáneamente después de 3 meses, pero 30% a 40% de los niños tienen OME recurrentes y 5 a 10% episodios de un año o mas de duración.

La otoscopia neumática es el primer paso  a utilizar como método diagnóstico en  OME y sirva para diferenciarla de una OMA.

Si el diagnóstico de OME no está claro, debe realizarse la timpanometría como método adyuvante a la otoscopia neumática.

En vista de que todos los estudios practicados hasta la fecha concuerdan  que la OME se resuelve espontáneamente en un lapso de 3 meses, se sugiere la observación clínica desde la fecha del diagnóstico, en los niños que no tengan factores de riesgo o dificultades en el desarrollo del lenguaje. Durante este período de observación, el médico debería monitorizar la OME con otoscopia neumática, timpanometría o ambos. Los niños con factores de alto riesgo para el desarrollo del lenguaje o dificultades del aprendizaje no causados por OME, pueden tener menor tolerancia a pérdida auditiva o a problemas vestibulares secundarios a OME, por lo cual se recomienda una pronta evaluación de la audición y del lenguaje ante la necesidad de una intervención más temprana.

Cuando la OME persiste más allá de los 3 meses la  miringotomía con inserción de tubos ventilatorios es la opción terapéutica.

Estudios basados en evidencia han mostrado que el tratamiento con antihistamínicos,  descongestionantes, antibióticos, esteroides sistémicos y antileucotrienos, no son efectivos en el tratamiento de la OME  y  por tanto no los recomiendan, salvo en algunos casos seleccionados.